El autor indaga una de las épocas más oscuras de la historia española. Aquí, la memoria es reclamada con vehemencia para rescatar un pasado que se parece bastante al nuestro.
España está viviendo un momento histórico, más allá de la crisis financiera que dará lugar a un orden diferente, hay otros acontecimientos que agitan la placidez de valles y aldeas ibéricas.
Al parecer hay quienes tomaron la trascendente decisión de hacer añicos la lápidas de silencio que el franquismo, postfranquismo y los falangistas y conservadores de la más diversa laya echaron sobre los sufrientes durante la Guerra Civil (1936-1939).
El alzamiento de Mola, Sanjurjo, Millán de Astral, Queipo del Llano y por supuesto el Gral. Franco, ensangrentó a España. Los terratenientes, los inquisidores torturadores de mentes infantiles e invasores de alcobas no soportaron la proclamación de la Segunda República en 1931.
Para el Obispo de Toledo, cardenal Isidro Gomá, cualquier atisbo de democracia o igualitarismo era una desgracia, y él, junto a Gil Robles, inició la conspiración el mismo día que el poeta Antonio Machado enarbolaba la bandera republicana en Ávila.
Paradojas de la historia, tiempo después el ministro Maura, católico confeso, debió expulsarlo a Francia. Gomá volvió apenas el llamado alzamiento nacional e inició la cruzada de exterminio en julio de 1936.
El franquismo se hartó de prohibir toda expresión de libertad creativa: literaria, artística, musical, etc. Miles de muertos, presos y exiliados. Los principales poetas, escritores, músicos, pintores: Machado, Juan Ramón Jiménez, Alberti, León Felipe, Manuel de Falla, Ramón Sender, Pablo Ruiz Picasso, fuera de España, y en el interior de la misma padeciendo en las mazmorras: Miguel Hernández y miles más. Durante más de cuatro décadas de escarnio.
Ahora cuando se busca identificar las tumbas masivas, esclarecer la verdad histórica, se reprocha el querer reabrir las heridas, como si nada, con total hipocresía.
Los causantes de las heridas son los mismos que en toda latitud prefieren el silencio, le temen a las palabras, a los recuerdos. La sombra de sus horrendas andanzas los atormenta.
Los que aspiramos a un mundo con libertad y justicia decimos como el heroico Miguel Hernández: “para la libertad, canto, lucho y pervivo”.
Elisa Carrió y Gerardo Morales sientan las bases para un nuevo frente. Muchas dudas pero también muchas certezas se desprenden de este pacto. ¿Vuelve la Alianza? En esta opinión se analiza una realidad que no debe ser repetida.
Un fantasma recorre la Argentina: el fantasma de la funesta Alianza que concluyó con la caída de Fernando De la Rúa. Elisa Carrió y Gerardo Morales fueron quienes resucitaron el viejo temor cuando días atrás mantuvieron reuniones para concretar un núcleo opositor al kirchnerismo. Lo curioso es que ambos referentes se esforzaron en desmentir que se trate de una alianza meramente electoralista. Carrió aseveró que “las puertas están abiertas para los peronistas que quieran sumarse al frente opositor”, y también confirmó su acercamiento a López Murphy y a Julio Cobos. Pero los roces con el socialismo (aliados de Carrió en las últimas elecciones) ya comenzaron, pues demostraron su disconformidad con la posible llegada del fundador de Recrear. Por otro lado, dirigentes históricos del radicalismo, como Moreau y Storani, rechazaron compartir una lista con Margarita Stolbizer (presidenta de la CC de la provincia de Buenos Aires). Las fricciones y diferencias son evidentes. Pero Carrió aseguró que su proyecto no concluirá como el de 2001: “Nosotros nos tenemos confianza mutua, nos conocemos hace 20 años, no como la Alianza, que no se conocían y que se armó en tres meses”. Admitiendo que se conozcan y se tengan confianza, ¿hacia dónde apunta este frente opositor? Quitando el objetivo electoral, poco se sabe. Es que últimamente, en la política argentina, todo el empeño de los partidos parece recaer en la búsqueda del poder. Si repasamos rápidamente el mapa de las alianzas de los últimos años, observaremos un desvanecimiento de los partidos clásicos y una emergencia de frentes y coaliciones, en donde los objetivos no se visualizan fácilmente. Parte del PS está con Carrió, y otra parte, con Kirchner. Algunos radicales acompañaron a Lavagna en las últimas elecciones, otros al socialismo, otros a Cristina. El kirchnerismo, por su parte, aglutinó a su alrededor a personalidades de todos los colores políticos. Binner, en Santa Fe, reunió al ARI, a la UCR y al PDP, entre otros. Saber que los partidos -al menos concebidos en su manera tradicional- están en crisis, no es una novedad. Pero que la solución sea olvidarse de las ideologías y construir un entramado electoralista aunando a todo grupo opositor es, al menos, dudoso. Lo que puede leerse en nuestra realidad política es que todo es medio para un fin, y ese fin, que parece justificar todos los medios, es ganar elecciones. Carrió pregona el dejar de lado las ideologías, lo que le sirve como excusa para amontonar en su frente a todos los que quieran derrotar al oficialismo. Resulta difícil pensar un modelo de sociedad a construir si se carece de una cosmovisión más o menos formada. Y es precisamente esa cosmovisión la que se desvanece cuando el relativismo extremo, muchas veces disfrazado de progreso, valida todo tipo de accionar. Por otra parte, la negación de las ideologías siempre ha sido funcional al statu quo. Es complicado concebir un cuestionamiento profundo al orden establecido si nos alejamos de todo pensamiento crítico basado en ideologías sólidamente formadas. Claro que la nueva alianza no pretende salir de la lógica unidimensional que se ha posado sobre todos los partidos clásicos. Como tantos otros asuntos de importancia, el cambio estructural de la sociedad no está en la agenda de Carrió ni en la de Giustiniani y, mucho menos, en la de Morales. Además, la líder del ARI aseguró: “Las elecciones de octubre se definen entre nosotros -por el frente que se está gestando- y el oficialismo. El tercer lugar no existe”. Este intento de polarización demuestra claramente que cualquier político, que no sea oficialista, puede y debe encolumnarse tras la nueva alianza si quiere acceder a la puja electoral. Esta aspiración al bipartidismo (al que Carrió criticó en su momento) terminaría por aniquilar la estructura tradicional de los partidos, convirtiendo a la política en un escenario de cartels hacia la búsqueda del trono. ¿Para qué competir por separado si juntos podemos ganar? Por supuesto, esto sólo es posible si los partidos carecen de identidad autónoma. En otros tiempos, hubiera resultado impensable reunir en un mismo proyecto al PS, a la UCR y al PDP. Pero hoy es viable toda convergencia gracias al único objetivo común que poseen los partidos: acceder al gobierno. Sin embargo, la agonía de esta forma de hacer política abre un nuevo espacio para la emergencia de nuevas y frescas agrupaciones, tal vez no tan mediáticas, pero con propuestas honestas y atinadas. Quizás haya que ir teniendo en cuenta otras alternativas a esta falsa polarización y, lo que sería aun más provechoso, empezar a ser responsables de nuestro destino como nación, no afiliándonos a un partido clásico, sino creando nuevas opciones desde el lugar que a cada uno le toque. Porque ya lo dijo Bertolt Bretch: “El peor analfabeto es el analfabeto político”. Si la historia se repite, primero como tragedia y luego como farsa - como sostenía Marx -, entonces de nosotros depende torcer su rumbo. Aunque parezca una frase gastada, debemos seguir afirmando que sólo nuestra intervención como ciudadanos políticos puede contribuir a cambiar la situación. Interpretemos la realidad y trabajemos sobre ella para que algún día, al fin, podamos sentir que tenemos gobernantes que son parte de nosotros. Publicado en el diario El Ciudadano (Rosario) el día domingo 1 de febrero.
Una mirada teórica destinada a analizar la mancomunión entre el pánico y el tiempo, intentando, desde la problemática, buscar una salida hacia la libertad.
A menudo escuchamos enunciados que incluyen el tiempo en su decir, a saber: “Estoy matando el tiempo”. “No tengo tiempo para nada”. “Lo haría si tuviera tiempo”. “El tiempo es oro”, “No me haga perder el tiempo, mi tiempo vale.” “Ya no estás para eso, se te pasó el tiempo” y así podríamos continuar citando frases semejantes indefinidamente.
Vemos que siempre ocurre algo, aún cuando dormimos el río del tiempo fluye y no podemos prescindir de él.
Es que somos tiempo y devenir constantes.
Los filósofos han querido resolver la problemática del tiempo convirtiéndolo en una paradójica ilusión o en un perpetuo fluir. Sin embargo, seguimos perplejos por el misterio del tiempo.
En el mundo cotidiano nos agenciamos de distintos modos de pensar, de sentir y de vivir el tiempo y estos diferentes puntos de vista configuran nuestros modos de vivir sanos y enfermos.
Nietzsche sostuvo que la salud y la enfermedad son puntos de vista y que oscilamos en un eterno movimiento de uno al otro.
En consecuencia, si somos tiempo podemos hacer un mapa y analizar en qué tiempo vive cada uno de nosotros. Será un mapa en movimiento o en proceso que irá configurando una identidad móvil o de permanencia en lo fugaz.
Existen por lo menos dos tiempos: el tiempo cronológico y el tiempo del acontecer en el instante, intenso, fugitivo e inapresable.
¿Cuántas veces escuchó hablar de los ataques de pánico? Es un síntoma cada vez más común. Por su componente orgánico se lo asocia al estrés y va acompañado de manifestaciones de ansiedad, tensión, temblores, sudores fríos, cosquilleo en el estómago, respiración dificultosa y ritmo cardíaco irregular. Esa respuesta puede surgir en un espacio cerrado, abarrotado de gente, en compañía de un amigo o en la soledad de una habitación. También los pensamientos desagradables, por ejemplo, creer que vamos a morirnos o que podemos fracasar en el trabajo, pueden ser los detonantes de la ansiedad y el pánico. Es casi siempre posible identificar las situaciones o pensamientos que desatan estos estados temerosos.
El pánico es una enfermedad asociada al tiempo. La crisis de pánico es el efecto en el cuerpo de un pensamiento que tiene que ver con el tiempo sucesivo, el tiempo organizado, programado según objetivos o metas a alcanzar, llámense dinero, prestigio o poder.
¿Para qué construye el hombre de nuestro tiempo este pensamiento con consecuencias tan indeseables? ¿Será para conjurar, evitar, negar otro tiempo distinto del tiempo de la organización, o sea, ese tiempo excesivo que se caracteriza por su inutilidad?
Podemos pensar el pánico como miedo al futuro, a lo que todavía no existe; el miedo siempre es al porvenir. ¿Qué hay en el futuro que nos atemoriza? Lo que no conocemos, lo imprevisible y lo sublime. Lo que hay es aquello que puede sorprendernos para pensar, crear y respirar de otro modo. Quizás cuando el cuerpo se ahoga, su síntoma es un llamado a la libertad.
Tres poemas de Borges nos guían por las diferentes etapas de su producción literaria. “Amanecer” pertenece a su primer libro (reconocido), Fervor de Buenos Aires. El segundo que aquí presentamos, “Ajedrez”, fue publicado casi 40 años después. Y “Son los ríos” sale a la luz un año antes de la muerte del escritor, en 1985.
Amanecer
En la honda noche universal
que apenas contradicen los faroles
una racha perdida
ha ofendido las calles taciturnas
como presentimiento tembloroso
del amanecer horrible que ronda
los arrabales desmantelados del mundo.
Curioso de la sombra
y acobardado por la amenaza del alba
reviví la tremenda conjetura
de Schopenhauer y de Berkeley
que declara que el mundo
es una actividad de la mente,
un sueño de las almas,
sin base ni propósito ni volumen.
Y ya que las ideas
no son eternas como el mármol
sino inmortales como un bosque o un río,
la doctrina anterior
asumió otra forma en el alba
y la superstición de esa hora
cuando la luz como una enredadera
va a implicar las paredes de la sombra,
doblegó mi razón
y trazó el capricho siguiente:
si están ajenas de sustancia las cosas
y si esta numerosa Buenos Aires
no es más que un sueño
que erigen en compartida magia las almas,
hay un instante
rn que peligra desaforadamente su ser
y es el instante estremecido del alba,
cuando son pocos los que sueñan el mundo
y sólo algunos trasnochadores conservan,
cenicienta y apenas bosquejada,
la imagen de las calles
que definirán después con los otros.
¡Hora en que el sueño pertinaz de la vida
corre peligro de quebranto
hora en que le sería fácil a Dios
matar del todo Su obra!
Pero de nuevo el mundo se ha salvado.
La luz discurre inventando sucios colores
y con algún remordimiento
de mi complicidad en el resurgimiento del día
solicito mi casa,
atónita y glacial en la luz blanca,
mientras un pájaro de tiene mi silencio
y la noche gastada
se ha quedado en los ojos de los ciegos.
Fervor de Buenos Aires (1923)
Ajedrez
I
En su grave rincón, los jugadores
rigen las lentas piezas. El tablero
los demora hasta el alba en su severo
ámbito en que se odian dos colores.
Adentro irradian mágicos rigores
las formas: torre homérica, ligero
caballo, armada reina, rey postrero,
oblicuo alfil y peones agresores.
Cuando los jugadores se hayan ido,
cuando el tiempo los haya consumido,
ciertamente no habrá cesado el rito.
En el Oriente se encendió esta guerra
cuyo anfiteatro es hoy toda la tierra.
Como el otro, este juego es infinito.
II
Tenue rey, sesgo alfil, encarnizada
reina, torre directa y peón ladino
sobre lo negro y blanco del camino
buscan y libran su batalla armada.
No saben que la mano señalada
del jugador gobierna su destino,
no saben que un rigor adamantino
sujeta su albedrío y su jornada.
También el jugador es prisionero
(la sentencia es de Omar) de otro tablero
de negras noches y blancos días.
Dios mueve al jugador, y éste, la pieza.
¿Qué Dios detrás de Dios la trama empieza
de polvo y tiempo y sueño y agonías?
El Hacedor (1960)
Son los ríos
Somos el tiempo. Somos la famosa
parábola de Heráclito el Oscuro.
Somos el agua, no el diamante duro,
la que se pierde, no la que reposa.
Somos el río y somos aquel griego
que se mira en el río. Su reflejo
cambia en el agua del cambiante espejo,
en el cristal que cambia como el fuego.
Somos el vano río prefijado,
rumbo a su mar. La sombra lo ha cercado.
Todo nos dijo adiós, todo se aleja.
La memoria no acuña su moneda.
Y sin embargo hay algo que se queda
y sin embargo hay algo que se queja.
Los conjurados (1985)
La Cabalgata de las Valquirias Nº 2 - Julio 2008
Editorial
¡Albricias! Llegó un nuevo número de La Cabalgata
Por Emmanuel Rossi
El antropólogo Ernst Cassirer, ante la idea de animal racional, prefiere pensar al hombre como un animal simbólico, único animal capaz de crear lenguaje y, por lo tanto, cultura.
En este sentido, resulta curioso que la cualidad que nos diferencia de los animales se presente hoy ampulosamente bastardeada.
Literatura
Por Maia Bernardi
Textos olvidados en el baúl de los recuerdos. El necesario rescate. El reflejo del alma. El imperioso sondeo de ese todo inextricable llamado existencia. Una búsqueda agónica en clave literaria.
Literatura
Por Emmanuel Rossi
En el mes aniversario del fallecimiento de Roberto Arlt, La Cabalgata de las Valquirias recuerda al escritor argentino dedicándole una Aguafuerte, género literario nacido de su propio genio.
Filosofía
Por Karl Marx
“La enajenación del trabajador en su objeto se expresa (…) de la siguiente forma: cuanto más produce el trabajador, tanto menos ha de consumir; cuanto más valores crea, tanto más sin valor, tanto más indigno es él; cuanto más elaborado su producto, tanto más deforme el trabajador; cuanto más civilizado su objeto, tanto más bárbaro el trabajador; cuanto más rico espiritualmente se hace el trabajo, tanto más desespiritualizado y ligado a la naturaleza queda el trabajador”.
Psicología
Por Alicia Gallegos
Desde la perspectiva del esquizoanálisis, la autora aborda una problemática que nos circunda: La depresión. Aquí nos brinda un modo de pensarla más allá de los límites impuestos por la ciencia psiquiátrica.
Actualidad política
Especial nueva Ley de Radiodifusión
Por Rafael Flaiman
En plena discusión sobre la posibilidad de una nueva Ley de Radiodifusión que elimine la de la dictadura, un repaso por la legislación en el país. La comunicación como derecho. La necesidad de la pluralidad de voces y la diversidad cultural. Una mirada sobre el poder de los medios y el fin del periodismo. El sujeto profesional de la comunicación. Su formación y autocrítica. Datos duros sobre la concentración de medios ejemplificados por los grupos Clarín y Telefónica. Los 21 puntos para la nueva Ley.
Actualidad Política
Por Néstor Kohan
A pocos días de haberse conmemorado los 80 años del nacimiento de Ernesto Guevara, Kohan analiza las caras políticas del Che: la revolucionaria, la progresista, la comercial.
¿Quién fue el Che? ¿Qué representa hoy? ¿Quiénes usan su figura con fines políticos y/o económicos?
Actualidad
Por Precarizados MR
En la ciudad de Rosario, la situación laboral de muchos trabajadores municipales de la cultura es deplorable. La mano de obra barata y fácilmente renovable que proporcionan los pasantes universitarios, muestra una realidad que dista mucho de la ficción mediática impuesta por el gobierno socialista.
Cine
Dirección Rafael Flaiman
En el basural a cielo abierto de San Pedro, Buenos Aires, cientos de vecinos revuelven los desechos del resto en procura del sustento diario. Entre ellos, Gabriel, El Ciruja de las Letras, un anciano de 82 años, quien de entre la basura de la que come rescata libros que lee y relee en su rancho de chapas, desde donde comparte cultura y educación con sus vecinos del barrio Los Cazadores, lindero al basural.
El antropólogo Ernst Cassirer, ante la idea de animal racional, prefiere pensar al hombre como un animal simbólico, único animal capaz de crear lenguaje y, por lo tanto, cultura.
En este sentido, resulta curioso que la cualidad que nos diferencia de los animales se presente hoy ampulosamente bastardeada. Pero, parafraseando a Marx, es palmario que el sistema crea, ante todo, a sus propios sepultureros.
Si bien parece una verdad de Perogrullo, la cultura existirá mientras haya humanidad. Y es en ella donde se forjan los ideales de cambio que pueden conducir a la construcción de una sociedad justa e igualitaria. Desde aquí trabajamos para eso. Gracias por desandar con nosotros este laberinto. Gracias por ayudarnos a buscar el curioso ovillo.
El proceso está en marcha. La Cabalgata de las Valquirias aporta su granito por una revolución cultural. ¡Adelante! La cultura no tiene nada que perder salvo sus propias cadenas.
Textos olvidados en el baúl de los recuerdos. El necesario rescate. El reflejo del alma. El imperioso sondeo de ese todo inextricable llamado existencia. A continuación, una búsqueda agónica en clave literaria.
Una vez confirmado el punto fijo escogido, ya no hay vuelta atrás. Todo movimiento, toda luz, toda brisa se filtran en el egoísta ángulo y así comienzan las controversias – o la soledad.
El tiempo transcurre invadiendo la calma con miradas nuevas y pensamientos gastados, pero ya el cuerpo se ha provisto de escamas relucientes, de aureolas fortificadas que impiden que la duda ose atravesar el muro.
Y se lame el pasado sin dejarse distraer por las sirenas que invitan a estrenar orillas, que arremeten la comodidad con promesas de otros cielos.
El rincón mullido de estelas ya es refugio de tempestades y la noble progenie hallará en esa intersección inalienable la profusión exacta de víveres, como para no salir jamás.
Y generación tras generación reproducirá, en distintos ángulos, iguales puntos fijos y no habrá más necesidad de sacudimientos para lograr la estabilidad.
Una vez reproducido el orden, ya no hay vuelta atrás.
…
Y el inventado arquetipo que, perfecto, creamos
dice, en su silencio, que prefiere el aire.
El aire y lo no dicho, lo no hecho, lo anhelado,
y no la certeza de lo ya concreto, concluido.
Obtusa visión de vergonzoso arrebato,
inconclusa fluctuación de cometas errantes,
mezcla ecuánime de energía y pereza,
conjunción exánime de delirio y vida.
Y la omnipresencia de la mente, indesterrable,
dice, en su tiranía, que no cederá a lo tangible.
Expresión insigne de deseo acorazado en manto sublime,
magnetismo insomne que atrae un sentir,
sentidos que se bifurcan, que se consuelan, que se redimen,
exaltación que encauza la furia en portentoso devenir.
Y los cuerpos danzan detrás del viento,
en el contorno de las sombras que ronda el precipicio.
Y las miradas combaten delante del eterno preámbulo,
en el borde preciso del cataclismo de las almas.
La conjunción sagrada emana luces,
los miedos caen de bruces en la noche agitada,
en haces fosforescentes que tras el cielo se expanden...
pero el inventado arquetipo aún así prefiere el aire
(trémulas y frías las miradas combaten).
En la ciudad de Rosario, la situación laboral de muchos trabajadores municipales de la cultura, es deplorable. La mano de obra barata y fácilmente renovable que proporcionan los pasantes universitarios, muestra una realidad que dista mucho de la ficción mediática impuesta por el gobierno socialista.
Condiciones laborales de los que trabajan en los trámites de las Franquicias para el transporte urbano de pasajeros
En el 2003 Naciones Unidas otorgó a la administración del municipio de Rosario -gestión estatal que ya está cumpliendo 19 años ininterrumpidos en el poder- un “Premio al Desarrollo y la Gobernabilidad”. A fines del año pasado el electorado santafesino hizo lo mismo al elegir para su provincia este modo de gestionar lo público. Sin embargo, a la hora de respetar la integridad y los derechos laborales de sus trabajadores, esta forma de administrar el Estado local evidenció, y sigue evidenciando, la estrecha similitud que tiene con un gobierno neoliberal.
Como ya hemos denunciado desde El Precarizado-MR, el Departamento Ejecutivo Municipal -nuestro jefe y empleador- se ha venido sirviendo desde hace años de figuras contractuales irregulares no sólo para administrar y brindar los servicios de una ciudad de un millón 161 mil habitantes sino también para hacerse propaganda. Dadas estas condiciones en todo ámbito laboral dependiente de nuestra municipalidad, ¿por qué el trámite de franquicias en el transporte urbano de pasajeros iba a ser una excepción administrativa a la Regla de Precarización Laboral en el Empleo Municipal?
Es sabido que todos los años la Municipalidad convoca a estudiantes secundarios, discapacitados y ancianos a recibir una rebaja en el traslado del transporte público. En el marco de este servicio la Secretaría de Servicios Públicos y Medio Ambiente –a cargo de Gustavo Leone y Pablo Seghezzo- lanza, a través del Departamento de Franquicias, el “Operativo Medio Boleto”, el cual consta de la implementación de un convenio de pasantías entre la Dirección General de Transporte y la UNR, convenio que implica el uso y abuso de un paquete de trabajadores empleados a muy bajo costo en condiciones laborales precarias.
Este trabajo “golondrina” –ya que se hace por 4 meses y luego queda el pasante sin trabajo- consiste en la atención a la demanda, el ordenamiento, archivo y control de la documentación, y la carga de datos de más de 45 mil personas beneficiarias que acuden durante esos cuatro meses. Esta agotadora labor encubierta como “pasantía” es realizada de lunes a viernes en dos turnos de trabajo de 6 horas cada uno, en incómodos escritorios dispuestos en algún recoveco de los Centros Municipales de Distrito bajo la vigilancia del responsable del lugar. Entre las exigencias que se piden para ingresar al empleo figuran: “no estar trabajando ni realizando una pasantía” (aparte); tener “experiencia en trato con el público”; poseer “vocabulario y gestos acordes”, y, por último, la “buena presencia y predisposición”. Una vez pasados los requisitos anteriores, para poder firmar el contrato, se obliga a participar de un simulacro de “capacitación de 15 días”. Esta farsa de capacitación tiene como único objetivo poder justificar una pasantía dentro de la legalidad, pero lo cierto es que los trabajadores-pasantes cumplen horarios y tareas cotidianas como cualquier empleado de alguna dependencia del municipio. La gran diferencia es que, después de esperar 3 meses sin percibir una remuneración por lo trabajado, se recibe la “asignación de viáticos y gastos de estudio”, la cual consta de unos vergonzosos 650 pesos, cifra por debajo de la cuarta parte del salario básico, vital y móvil.
Este modo fraudulento de emplear personal responsable a cargo de tareas de tramitaciones no es un caso aislado: se repite también en otras reparticiones como por ejemplo la Dirección General de Arquitectura, Obras Particulares, Servicio de Catastro, Tránsito y hasta en el Museo de Arte Decorativo "Firma y Odilio Estévez" dependiente de la Secretaría de Cultura y Educación.
Desde El Precarizado-MR hemos tomado desde hace tiempo la responsabilidad y el deber de denunciar y sacar a la luz todo lo que está pasando en nuestros lugares de trabajo y, consecuentemente, la relación laboral que establece la Municipalidad de Rosario con nosotros. Una vez más exigimos el respeto que nos merecemos como trabajadores/as, el cumplimiento de nuestros derechos y una estabilidad laboral que nos permita vivir y proyectar nuestras vidas dignamente.
Por Rafael Flaiman
En plena discusión sobre la posibilidad de una nueva Ley de Radiodifusión que elimine la de la dictadura, un repaso por la legislación en el país. La comunicación como derecho. La necesidad de la pluralidad de voces y la diversidad cultural. Una mirada sobre el poder de los medios y el fin del periodismo.
La nueva ley y el sujeto profesional de la comunicación
Por R. F.
Acerca de los medios sociales de comunicación como fuente laboral para los profesionales de la comunicación social, una posibilidad que podría abrir la nueva Ley de Radiodifusión.
Por R. F.
Para el pasado Día del Periodista, el Sindicato de Prensa Rosario realizó una charla en La Comedia, donde expusieron los periodistas Ricardo Horvath y Quique Pesoa. Ambos se despacharon contra la formación de los profesionales de la comunicación. Los presentes, en su mayoría estudiantes, se sintieron tocados y molestos.
La Vaca y Revista Zoom
Conformación y paquetes de negocios de los grupos Clarín y Telefónica.
21 puntos por una nueva Ley de Radiodifusión
Coalición por una Radiodifusión Democrática
Estos 21 puntos fueron debatidos y consensuados durante mucho tiempo por organizaciones sociales, periodistas, estudiantes y académicos del campo de la comunicación.